cada día que pasa estoy más convencido de que a la mayoría de la gente le da igual todo lo que suceda más allá de su casa o de su lugar de trabajo... los chantajes de los terroristas, sus deseos de marcar la vida política, no tienen ninguna importancia al lado de las heróicas gestas del cádiz o del por dos veces (oh injusticia) ascendido vigo...

debo ser yo el raro: cuando asoman los balones busco otro canal de noticias... ¡insensato! si es lo mejor del telediario...

casi lo mismo que me pasa con la música, como le comentaba a m.a.: ¿no seríamos mucho más felices escuchando la radio-fórmula de turno? ¿no es más cómodo comprar o bajar el número uno de la semana? ¿y si aprendieramos a bailar el tema del verano? ... nos empeñamos, en cambio, en buscar fuera de los circuitos más comerciales eso que nos mantenga alejados del impuesto letargo cultural... en lugar de sentarnos en el sillón relax de las radiofórmulas, nos acuclillamos en el suelo y buscamos por los rincones las joyas perdidas... debo ser algo masoca... m.a. ni te digo

por cierto, y sólo si he conseguido excitar un poco su curiosidad: lali puna, nuevo disco de remezclas y rarezas (i thought i was over that)